Tensión. EE.UU. y Europa piden más sanciones tras el informe de la AIEA
10-11-2011
TEHERÁN Y TEL AVIV | AFP
Irán reiteró ayer que proseguirá con su programa nuclear y uno de sus generales amenazó con destruir Israel si ataca sus instalaciones, haciendo caso omiso del informe de la AIEA que lo acusa de querer dotarse del arma atómica.
«No retrocederemos ni un ápice en nuestro camino», declaró el presidente iraní Mahmud Ahmadinejad. Irán «no necesita la bomba atómica», dijo, en un discurso en televisión.
El jefe adjunto del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, el general Masud Jazayeri, amenazó incluso con destruir Israel si este país ataca las instalaciones nucleares de la República Islámica.
«El centro (nuclear israelí) de Dimona es el sitio más accesible al cual podemos apuntar y tenemos capacidades aun más importantes. Ante la menor acción de Israel, veremos su destrucción», dijo el general.
En un informe divulgado ayer, la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) expresó «serias inquietudes» por el programa nuclear de Irán, debido a información «creíble» que señala que este país intentó (y puede seguir haciéndolo) desarrollar armamento atómico.
«La Agencia tiene serias inquietudes sobre una posible dimensión militar del programa nuclear iraní», escribe la AIEA.
Los países occidentales reaccionaron de inmediato, subrayando que el informe confirma sus acusaciones, y reclamaron más sanciones contra Teherán. El objetivo es alejar la amenaza de un bombardeo militar preventivo de Israel.
Francia y el Reino Unido abogaron por «sanciones nuevas y fuertes» si Irán no coopera. Alemania se expresó en el mismo sentido. El ministro francés de Relaciones Exteriores, Alain Juppé, dijo que «se impone» un recurso al Consejo de Seguridad, que ya adoptó cuatro resoluciones con sanciones contra Teherán.
Estados Unidos dijo que pensará la manera de aplicar una «presión suplementaria» sobre Irán, considerando «toda una gama de posibilidades».
Sin embargo, Rusia, aliada de Teherán, acusó al informe de «jugar con la información» y de estar politizado, y dejó claro que no apoyará la adopción de nuevas sanciones.
El gobierno de Teherán aseguró una vez más que su programa nuclear tiene carácter puramente civil y rechazó las acusaciones «infundadas» de la AIEA, basadas en falsos documentos «fabricados por los servicios de inteligencia estadounidenses y occidentales».
Incluso, el representante iraní en la AIEA, Ali Asghar Soltanieh, acusó al director general del organismo, Yukiya Amano, de haber actuado de forma «parcial, política y no profesional» al avalar la publicación de las «falsas acusaciones de un pequeño número de países, incluyendo Estados Unidos».
«El pueblo iraní es inteligente, no va a construir dos bombas frente a las 20.000 que ustedes poseen», dijo Ahmadinejad, dirigiéndose a los occidentales.
Irán afirmó que está abierto a «negociaciones útiles y positivas» sobre su programa nuclear, declaró el portavoz de la cancillería, Ramin Mehmanparast. Teherán dijo también que responderá a la AIEA en coordinación con otros países que se opusieron en vano a la publicación del último informe.
Ahora, la pelota está en el campo de los gobernadores de la AIEA, que se reúnen los días 17 y 18 de noviembre en la capital austríaca, sede de la institución. Sus 35 países miembros deberán decidir si, según los elementos presentados por Amano, deciden acudir al Consejo de Seguridad de la ONU para nuevas sanciones contra la República Islámica.
En Israel, país que hizo subir la presión los últimos días hablando de un posible ataque preventivo contra las instalaciones nucleares de Irán, expertos y políticos expresaron sus dudas sobre la posibilidad de bloquear militarmente el programa iraní.
El premier israelí, Benjamin Netanyahu, juzgó que «el informe de la AIEA corrobora la posición de la comunidad internacional y de Israel, según la cual Irán está desarrollando armas nucleares», e instó a la comunidad internacional a «detener la carrera de Irán hacia el arma nuclear».
Arsenal de ataque
Una «armada volante», con al menos 100 aviones de combate, y una lluvia de misiles balísticos Jericho, son los instrumentos a los que Israel puede recurrir para contrarrestar la supuesta amenaza nuclear iraní, si la opción de las sanciones se vuelve ineficaz ante sus ojos, según indican los medios israelíes. Por ahora, el premier Benjamin Netanyahu emitió una circular a sus ministros donde prohíbe pronunciarse sobre el tema. ANSA
Irán amenaza con destruir Israel
10/Nov/2011
El País